En el marco del 25 aniversario de la Comisión Nacional Forestal (Conafor) y de la conmemoración del Día del Árbol, autoridades federales, estatales y ciudadanos participaron en una jornada de reforestación en el municipio de Timucuy, donde fueron sembrados 400 árboles de especies nativas en una superficie de aproximadamente dos hectáreas.
La actividad formó parte de la Jornada Nacional de Reforestación 2026 y se desarrolló en un predio del Proyecto de Compensación Ambiental por Cambio de Uso de Suelo en Terrenos Forestales del ejido Timucuy, con el objetivo de restaurar áreas naturales y fortalecer la conservación de la biodiversidad en Yucatán.
La jornada fue coordinada por la Comisión Nacional Forestal (Conafor) y contó con la participación de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), así como de las secretarías de Desarrollo Sustentable y de Desarrollo Rural del Gobierno de Yucatán. También se sumaron voluntarios de organizaciones civiles y habitantes de la comunidad.
Durante la reforestación se plantaron especies de alto valor ecológico como chakté, siricote, pich, maculís, balché y caoba, árboles que contribuyen a recuperar la cobertura vegetal y a mejorar los servicios ambientales que ofrecen los ecosistemas de la región.
Especialistas destacaron que la utilización de especies nativas favorece la infiltración del agua hacia los mantos acuíferos, ayuda a prevenir la erosión del suelo, mejora la calidad del aire, captura dióxido de carbono y proporciona refugio para diversas especies de fauna silvestre, fortaleciendo además la capacidad de los ecosistemas para enfrentar los efectos del cambio climático.
La Comisión Nacional del Agua señaló que la protección de los recursos naturales es indispensable para garantizar la disponibilidad y calidad del agua, por lo que este tipo de acciones también buscan fortalecer la educación ambiental y fomentar una mayor participación de la ciudadanía en el cuidado del entorno.
Con esta iniciativa, las instituciones participantes reiteraron su compromiso con la restauración ambiental y el desarrollo sostenible, destacando que la colaboración entre los tres órdenes de gobierno, organizaciones civiles y la población es fundamental para conservar el patrimonio natural de Yucatán y construir comunidades más resilientes para las futuras generaciones













