El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) descartó modificar el esquema de acceso a la zona arqueológica de Chichén Itzá o reabrir el antiguo parador turístico, pese a las protestas de artesanos, comerciantes y habitantes de Pisté que aseguran que la operación del Centro de Atención al Visitante (CATVI) ha afectado la economía local.
Durante una conferencia de prensa realizada en Dzibilchaltún, el director general del INAH, Joel Omar Vázquez Herrera, afirmó que el funcionamiento del CATVI no presenta irregularidades y rechazó que existan afectaciones derivadas del nuevo acceso al sitio arqueológico.
El funcionario señaló que actualmente 382 locales del mercado instalado en el CATVI se encuentran ocupados y aseguró que el Instituto mantiene una política de respeto hacia los artesanos y comerciantes que aún no se han trasladado a ese espacio, decisión que, dijo, depende exclusivamente de ellos.
Asimismo, aseguró desconocer las denuncias sobre presuntas inundaciones en el acceso al CATVI durante las lluvias, los reportes de turistas afectados por el calor debido al recorrido hacia la zona arqueológica, la falta de señalización, las dificultades para personas con discapacidad y la disminución en las ventas reportada por comerciantes.
Las declaraciones surgen luego de que habitantes de Pisté realizaran manifestaciones para exigir que se reviertan las modificaciones implementadas con la entrada en operación del CATVI, tal como ocurrió recientemente en la zona arqueológica de Tulum. Los inconformes también solicitaron la salida de la directora del sitio arqueológico de Chichén Itzá, Guadalupe Espinosa Rodríguez.
Respecto a los señalamientos sobre una disminución en la llegada de visitantes, Vázquez Herrera rechazó esa versión y sostuvo que Chichén Itzá continúa siendo la zona arqueológica con mayor número de visitantes en México, por lo que descartó que exista una crisis en la afluencia turística.
Con estas declaraciones, el INAH deja en claro que, por el momento, no contempla realizar cambios en la operación del CATVI ni revertir las medidas implementadas en el principal sitio arqueológico de Yucatán, pese a las inconformidades expresadas por diversos sectores de la comunidad.













