Dicen que la política siempre da segundas oportunidades, y al parecer también terceras. Con apenas unas horas de diferencia, los dos exgobernadores más polémicos de la historia reciente de Yucatán, Mauricio Vila Dosal e Ivonne Ortega Pacheco, reaparecieron en la escena pública, dejando claro que el 2027 ya comenzó… al menos para ellos.
El primero en hacer acto de presencia fue Mauricio Vila, quien, tras un año de estudios en Harvard, decidió regresar a Mérida con una estrategia de comunicación digna de manual: posar con unas tortas de una tradicional lonchería para recordar que sigue siendo “un ciudadano común”. Solo faltó la foto con una cochinita en bolsa y una Coca de vidrio para completar el paquete de humildad.
La imagen buscó proyectar sencillez, aunque para algunos resulta complicado olvidar que hace apenas unos meses el exmandatario cursaba estudios en una de las universidades más exclusivas del mundo, donde las colegiaturas y el estilo de vida difícilmente se pagan con promociones de lonchería.
Como si fuera una coreografía perfectamente ensayada, al día siguiente reapareció Ivonne Ortega Pacheco, estrenando corte de cabello y encabezando el regreso de Vida Gómez a la coordinación estatal de Movimiento Ciudadano.
Con el entusiasmo de quien nunca ha perdido una elección, la exgobernadora aseguró que su partido conquistará más alcaldías y diputaciones en 2027, pese a que Movimiento Ciudadano atraviesa uno de sus momentos más discretos en Yucatán.
La reaparición de ambos personajes también revive el debate sobre sus respectivos legados. Mientras Vila intenta recuperar protagonismo dentro del PAN y perfilar a su grupo político rumbo a las próximas candidaturas, Ivonne mantiene el control de Movimiento Ciudadano en el estado, donde prácticamente ninguna decisión relevante parece tomarse sin su visto bueno.
Sin embargo, el regreso de ambos ocurre con un detalle incómodo: la memoria de los yucatecos.
Porque las campañas cambian de imagen, cambian de peinado y hasta de menú… pero las obras inconclusas, las promesas incumplidas, las polémicas y los cuestionamientos siguen siendo parte del expediente político de quienes alguna vez ocuparon el Palacio de Gobierno.
Otro detalle que no pasó desapercibido fue la escasa apertura hacia la mayoría de los medios de comunicación durante el evento de Movimiento Ciudadano, alimentando la percepción de que algunos políticos prefieren entrevistas cómodas antes que preguntas incómodas.
Mientras tanto, el tablero rumbo a 2027 comienza a moverse. Los viejos protagonistas vuelven a escena convencidos de que aún tienen mucho que ofrecer; ahora será el electorado quien decida si está dispuesto a comprar una secuela… o si prefiere cambiar de película.













