Un enigmático espacio subterráneo de posible origen colonial, oculto bajo las instalaciones del Centro Cultural del Mayab, volvió a despertar el interés por la historia arquitectónica de Mérida luego de que integrantes del Grupo Espeleológico Ajau realizaran un recorrido de reconocimiento y documentación.
La exploración se llevó a cabo el pasado 15 de agosto a las 9:00 horas, con la participación de Carlos Evia Cervantes, Addy Loria, Clement Rozon, Fátima Tec Pool, Jotam Sánchez, Natalia Quintanilla y Axel Cardos, quienes efectuaron un registro fotográfico y tomaron notas de campo para su posterior análisis.
De acuerdo con las primeras observaciones, la construcción podría corresponder al siglo XVI y está conformada por galerías con bóvedas de cañón corrido y arcos de medio punto. Sus muros fueron levantados con mampostería de piedra caliza y presentan restos de mortero y aplanado.
Misteriosas oquedades en los muros
Uno de los elementos que más llamó la atención durante el recorrido fue la existencia de al menos nueve oquedades rectangulares distribuidas de manera regular en los muros y ubicadas a diferentes alturas.
Aunque las separaciones entre estos espacios parecen mantener una distancia relativamente constante, hasta el momento no existe una explicación definitiva sobre su función, por lo que se mantienen como uno de los principales enigmas de la estructura.
Otro hallazgo relevante fueron fragmentos de carbón incorporados en la mezcla utilizada en la construcción. Según los registros del grupo, esta práctica tiene antecedentes en técnicas constructivas de tradición maya que posteriormente fueron adoptadas por constructores españoles.
Esta característica podría estar relacionada con mecanismos para controlar la humedad dentro de las edificaciones, aunque será necesario realizar estudios más detallados para determinar su función precisa en este inmueble.













