El senador Jorge Carlos Ramírez Marín afirmó que, pese a la incertidumbre generada por la política comercial de Estados Unidos y las constantes discusiones sobre aranceles, el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) continúa vigente y representa una ventaja estratégica para la economía mexicana.
Durante un posicionamiento sobre el panorama comercial entre los tres países, el legislador señaló que las recientes declaraciones del presidente estadounidense respecto a revisar anualmente el acuerdo no significan que el tratado haya fracasado o que México haya perdido los beneficios alcanzados.
“¿Estamos en peligro? ¿Se rompió el tratado? De ninguna manera”, sostuvo Ramírez Marín, al destacar que alrededor del 85 por ciento de las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos continúan libres de aranceles, lo que mantiene a ese país como el principal mercado para los productos nacionales.
El senador explicó que la cercanía geográfica con Estados Unidos sigue siendo una de las mayores fortalezas competitivas de México, ya que facilita la fabricación y exportación de bienes como electrodomésticos, televisores y otros productos manufacturados, cuyos costos logísticos serían considerablemente más altos si se destinaran a mercados más lejanos como Asia.
En ese contexto, consideró que la propuesta de sustituir el mercado estadounidense por otros, como China, resulta poco viable debido a la distancia, los costos de transporte y la integración productiva que existe entre México y su vecino del norte.
Ramírez Marín también señaló que las dificultades económicas que enfrenta México forman parte de un escenario internacional que afecta a diversas naciones, impulsado por factores como los conflictos bélicos, el incremento en los precios de la energía y la acelerada transformación tecnológica.
Añadió que las economías con mejores perspectivas de crecimiento son aquellas que han invertido con mayor fuerza en innovación e inteligencia artificial, un reto que, dijo, también debe asumirse en México para fortalecer su competitividad.
No obstante, resaltó que el país mantiene una posición favorable frente a otros socios comerciales de Estados Unidos, al contar con algunos de los niveles arancelarios más bajos entre los principales exportadores hacia ese mercado, con tasas que oscilan entre el 3 y el 10 por ciento, dependiendo del producto.
Como muestra de la estabilidad económica, el legislador señaló que el comportamiento del peso mexicano y la respuesta de los mercados reflejan confianza en la capacidad exportadora del país y en la permanencia del T-MEC como motor del comercio exterior.
Finalmente, Ramírez Marín consideró que el siguiente paso debe ser fortalecer la coordinación entre el Gobierno y la iniciativa privada para impulsar la competitividad nacional.
“Es momento de reforzar la alianza entre el sector privado y el gobierno, atender los temas que permitan mejorar el desempeño de las empresas y trabajar juntos para aprovechar las oportunidades que ofrece el T-MEC”, concluyó.













