El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, promulgó una nueva ley que destina cerca de 70 mil millones de dólares para fortalecer su política migratoria y de deportaciones durante el resto de su mandato.
La legislación contempla una inversión de 38 mil millones de dólares para el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y otros 26 mil millones para la Patrulla Fronteriza. Además, se asignaron 5 mil millones adicionales para gastos imprevistos relacionados con operativos y seguridad fronteriza.
La firma de la ley se realizó en el Despacho Oval, un día después de que republicanos en la Cámara de Representantes lograran aprobar la medida con una cerrada votación de 214 votos a favor y 212 en contra, pese al rechazo del bloque demócrata.
El nuevo paquete presupuestal pone fin a una disputa de casi seis meses sobre el financiamiento del Departamento de Seguridad Nacional, conflicto que se intensificó tras la muerte de dos ciudadanos estadounidenses durante operativos migratorios federales en Minneapolis. A partir de ese hecho, legisladores demócratas exigieron reformas y mayores controles en la aplicación de las políticas migratorias, provocando un prolongado estancamiento legislativo.
Con esta medida, las agencias migratorias estadounidenses contarán con recursos garantizados durante los próximos tres años, asegurando un flujo constante de dinero para respaldar el objetivo de la administración Trump de deportar hasta un millón de personas por año.
El tema migratorio continúa posicionándose como uno de los principales ejes políticos del Partido Republicano rumbo a las próximas elecciones intermedias en Estados Unidos.













