Después de permanecer cinco semanas sin registrar nuevos contagios, Yucatán reportó un nuevo caso de dengue, correspondiente a un paciente del municipio de Dzilam de Bravo, con lo que el acumulado estatal asciende a 11 personas afectadas durante 2026, de acuerdo con el más reciente Panorama Epidemiológico de Dengue de la Secretaría de Salud federal.
La capital yucateca concentra la mayor parte de los casos confirmados, con siete pacientes, mientras que Dzilam de Bravo, Progreso, Tixmehuac y Tizimín registran un caso cada uno.
Pese al nuevo contagio, las cifras muestran un comportamiento favorable en comparación con el año pasado. Al mismo periodo de 2025 se habían contabilizado 86 casos en la entidad, por lo que la incidencia actual representa una disminución del 87.2 por ciento.
No obstante, las autoridades sanitarias mantienen la vigilancia epidemiológica, ya que el reciente registro confirma que la circulación del virus continúa presente en el estado.
En el contexto nacional, Yucatán ocupa la posición número 18 entre las entidades con mayor número de casos confirmados. En todo el país se han reportado 2 mil 703 personas enfermas de dengue, cifra que representa una reducción del 36.6 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior.
Sonora encabeza la lista nacional con 755 casos, seguido de Sinaloa con 409, Tabasco con 401 y Veracruz con 387 pacientes confirmados.
En la región peninsular, Quintana Roo se ubica entre las entidades con mayor incidencia al acumular 113 casos confirmados, ocupando el sexto lugar nacional, mientras que Campeche reporta 14 contagios.
En cuanto a la mortalidad, la Secretaría de Salud federal ha confirmado cuatro defunciones asociadas al dengue durante este año, correspondientes a pacientes de Michoacán, Oaxaca, Tabasco y Veracruz.
Las autoridades reiteran el llamado a la población para eliminar criaderos de mosquitos en patios y viviendas, mantener recipientes con agua debidamente tapados y acudir a recibir atención médica ante síntomas como fiebre alta, dolor muscular intenso, dolor detrás de los ojos o sangrado, con el fin de reducir el riesgo de complicaciones.













